¿Qué se entiende por descubierto tácito y cómo evitarlo?

que es descubierto tacito

Todos los gastos que mensualmente mantenemos suelen ir domiciliados en nuestra cuenta bancaria. Los suministros, colegios, gimnasios… Así no tenemos que preocuparnos de hacer transferencias o acudir a pagar los recibos presencialmente.

Pero, ¿qué pasa cuando surgen imprevistos o no hemos tenido en cuenta el importe total de todo ellos y no tenemos el saldo suficiente en nuestra cuenta? Pues que, o bien se devuelven los recibos o se produce un descubierto tácito. ¿Sabes qué es, en qué consiste y cómo evitarlo?

Desde Cetelem te lo explicamos todo a continuación. ¡Sigue leyendo!

¿Qué es el descubierto tácito?

El descubierto tácito es aquel que se genera en nuestra cuenta cuando el banco decide pagar un recibo domiciliado pero no existe suficiente saldo disponible en ella.

Por tanto, el recibo se paga, saliendo del apuro, pero nuestra cuenta corriente queda en descubierto o números rojos. Lo que, inevitablemente, genera unos costes que se calculan en función de las condiciones de cada entidad.

¿Qué costes hay que asumir al producirse un descubierto tácito?

Por norma general, los costes y comisiones a los que hay que hacer frente ante un descubierto tácito son los siguientes:

Comisión por descubierto

 Esta cantidad se obtiene al aplicar el porcentaje establecido por la entidad sobre el saldo en negativo más alto mantenido durante el periodo de liquidación.

Intereses deudores

La ley establece que en ningún caso pueden ser superiores al 2’5 del coste legal del dinero. Y se calculan multiplicando los días en los que se ha mantenido el descubierto por la cantidad en número rojos que se ha producido.

Gastos de regularización del descubierto

En el caso de que el descubierto se alargue en el tiempo, la entidad bancaria repercute un cobro fijo por las gestiones que sean necesarias para reclamar el descubierto.

¿Cuánto tiempo se puede mantener un descubierto tácito?

Una duda muy generalizada es cuánto tiempo se puede mantener un descubierto tácito. Ante esta situación, lo ideal sería poder ingresar lo antes posible la cantidad en demora. De este modo se evitaría tener que hacer frente a los gastos, exceptuando la liquidación por periodo.

Pero muchas veces no es posible hacerlo, por lo que las entidades bancarias consideran un salgo negativo como descubierto hasta los 90 días desde la fecha en la que se ha producido. Una vez pasado este tiempo el saldo negativo pasa a considerarse crédito de dudoso cobro, por lo que el banco iniciará los tramites para registrar al cliente como moroso.

¿Cómo evitarlo?

Para evitar que se produzca un descubierto tácito existen diferentes métodos que son realmente eficaces:

  1. En el momento de la apertura de cuenta especificarlo por escrito en el contrato.

  1. Solicitar a la entidad bancaria que, bajo ningún concepto, se paguen recibos si no hay saldo disponible.

  1. Llevar un control periódico, casi diario, de todos los movimientos de la cuenta.

  1. Mantener un estricto control de todos los ingresos y gastos a lo que hay que hacer frente mensualmente.

  1. Intentar mantener una situación económica estable y, a ser posible, desarrollar hábitos de ahorro que permitan mantener un sobrante en la cuenta para hacer frente a estas situaciones.

  1. Utilizar las tarjetas de crédito para tener la opción de aplazar los cobros y tener que hacer frente a ningún tipo de descubierto.

El descubierto tácito es una práctica muy común en las entidades bancarias y en las cuentas de sus clientes, ya que ofrecen la oportunidad de poder hacer frente a pagos inesperados o cobrados antes de poder ingresar el dinero en cuenta. Pero recuerda que también provocan ciertos costes que debes valorar antes de aceptarlo. Así que analiza bien cuáles son tus necesidades y toma las decisiones oportunas.