Cómo se calcula el fondo de maniobra de una empresa

qué es el fondo de maniobra

Toda empresa debe contar con las herramientas necesarias para calcular su evolución financiera a corto, medio y largo plazo. De este modo, se puede saber con exactitud si las acciones que se están llevando a cabo son las acertadas o si, por el contrario, se deben tomar medidas al respecto.

El fondo de maniobra es el sistema más eficaz para garantizar que, a corto plazo, se puede mantener la actividad laboral. Así que, a continuación, te explicamos qué es, en qué consiste y cómo se calcula.

¡Adelante!

¿Qué es el fondo de maniobra?

El fondo de maniobra sirve para mantener un control contable de la empresa a corto plazo y facilitar una gestión financiera adecuada y con futuro.

A través de su cálculo se puede visualizar la solvencia del negocio, la liquidez disponible para hacer frente a las deudas y las acciones financieras que se necesitan poner en marcha para poder seguir ejerciendo la actividad empresarial.

Por tanto, estamos hablando de una herramienta imprescindible que permite establecer una referencia para analizar la evolución de la salud financiera de la empresa.

¿Cómo se calcula el fondo de maniobra?

Para calcular el fondo de maniobra el primer paso es saber que éste se compone por:

  • El activo corriente: que es el resultado de la suma de todos los bienes y derechos que se pueden hacer efectivos en el plazo máximo de un año.

  • El pasivo corriente: que es la suma de las deudas y obligaciones que vencen en un plazo máximo de un año.

Una vez determinados estos dos componentes, la fórmula para calcular el fondo de maniobra es:

Activo corriente – pasivo corriente = Fondo de maniobra

¿Cómo interpretar el fondo de maniobra?

Una vez se ha calculado el fondo de maniobra, existen tres posibles resultados:

  1. Fondo de maniobra positivo: Cuando el resultado es un fondo de maniobra positivo es porque el activo corriente es superior al pasivo corriente. Por lo que seguirá habiendo recursos financieros tras hacer frente a todas las obligaciones pendientes en el plazo de un año.
  2. Fondo de maniobra igual a 0: Cuando el fondo de maniobra es igual a 0, la empresa debe interpretar que se está iniciando una posible situación de riesgo. Y que hay que tomar las medidas oportunas para poder sanear las finanzas del negocio. El principal riesgo es que la empresa no pueda hacer frente a sus obligaciones de pago en el corto plazo.
  3. Fondo de maniobra negativo: Por último, la otra opción es que el resultado sea un fondo de maniobra negativo. En este caso la interpretación es que la empresa no cuenta con los recursos necesarios para hacer frente a sus pagos a corto plazo y se deben llevar a cabo medidas urgentes para modificar la situación. En estos dos últimos escenarios, siempre puedes recurrir a préstamos personales como los de Cetelem, que se caracterizan por su respuesta rápida y flexibilidad para devolver el préstamo solicitado. ¡Navega en nuestra web y busca la opción que mejor se adapte a las necesidades!