Consejos para saber llevar tu propia contabilidad

Consejos para saber llevar tu propia contabilidad

Llegar a final de mes y darnos cuenta de que no hemos ahorrado nada es una de las frustraciones que más nos ocurre a muchos de nosotros: imprevistos, arreglos pero, sobre todo, una mala administración de nuestro dinero personal es lo que suele hacer que siempre vivamos en un continuo estado de intranquilidad con la gestión de nuestro dinero

Así que, la pregunta del millón que todos nos hacemos es: ¿cómo puedo llevar controlados todos mis gastos para intentar ahorrar? Pues, aunque no lo creas, tiene fácil respuesta.

El control de gastos, la base para ahorrar

Saber qué ocurre en todo momento en tus ahorros y los movimientos que se dan en tu cuenta bancaria son necesarios para poder llevar un control de gastos perfecto. Por ello, debemos empezar a separar muy bien los gastos imprescindibles y necesarios que tenemos para poder vivir y, sobre todo, los caprichos o gastos de los que podemos prescindir, ya sea a nivel personal, a la hora de gestionar una familia o de llevar una pequeña empresa.

Pero si esto para ti es todo un reto, te contamos a continuación los consejos más útiles para que el control de gastos no se te atragante a partir de ahora.

6 consejos para el control de gastos mensuales 

¿Quieres empezar a saber en qué se te va el dinero y, por lo tanto, saber por qué no ahorras tanto como te gustaría? Pues solo deberías poner en práctica hoy mismo los siguientes trucos:

  • Sé consciente de lo que te puedes permitir: vivir por encima de tus posibilidades, es un aspecto que a muchos de nosotros nos lleva al fracaso del ahorro. Leer y educarte sobre finanzas puede ser un buen comienzo para tomar consciencia.
  • Calcula los gastos imprescindibles de tu vida diaria: alquiler o hipoteca, agua, luz, factura del móvil, víveres… Suma todos los gastos y obligaciones que debes pagar de manera mensual y réstaselo a tus ingresos. La cifra que obtienes es con la que puedes darte caprichos y ahorrar.
  • Revisa tus cuentas de manera regular: una comisión mal ejecutada, una factura que no debería cobrarse o cualquier gasto inusual en tus cuentas es fácil de identificar si las revisas de manera perió Si lo haces muy de vez en cuando, quizás ni te des cuenta.
  • Utiliza la regla de los 30 días: si tu problema es que eres muy impulsivo y compras muchas cosas que, a la larga, no acabas utilizando, lo mejor es que te pongas en una lista las cosas que quieres y, si en 30 días las sigues necesitando, entonces ha llegado el momento de comprarlas.
  • Ten siempre un colchón o ahorros suficientes: la lavadora estropeada, el coche y otros gastos, inesperados, pueden hacer que nos quedemos en números rojos. Deja siempre un poco de dinero para ahorrarlo mes a mes.
  • Compara precios de los servicios que solicites: si, por ejemplo, necesitas un adelanto de dinero por cualquier imprevisto, lo mejor es que compares qué préstamos son los mejores y, sobre todo, los más claros y transparentes para que no te lleves sorpresas inesperadas.

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Tecnología: ayúdate de ella para el control de tus gastos domésticos

Guardar los tickets o tener un archivador donde ir apuntando todo lo que gastas y lo que no, es muchas veces una tarea complicada y que a simple vista nos recuerda a épocas pasadas. A día de hoy podemos encontrar otras facilidades tecnológicas para controlar nuestros ingresos y gastos y, así, poder conocer al detalle y de manera inmediata en qué se nos va el dinero y poder saber cómo recortar los gastos más innecesarios si nuestro cometido es ahorrar.

En Internet encontrarás un montón de webs que te pueden ayudar pero, sin duda, lo que está a la orden del día son las aplicaciones móviles. Este es el dispositivo que más usamos a diario y, por ello, tener apps de gestión de gastos nos pone fácil que, en pocos minutos, veamos qué ingresos y qué gastos se están ejecutando en nuestra cuenta bancaria. Incluso nos permite saber si hay algún recibo mal ejecutado o si nos están cobrando comisiones o han subido algún servicio del que disponemos.

En la mayoría de las ocasiones, estas aplicaciones van asociadas a tu cuenta bancaria y a tu tarjeta y es una manera muy visual y rápida de ver en qué gastamos el dinero. Cuentan con gráficos y te avisan al momento si te hacen un recargo o ingreso. 

Sin duda, cada vez son más las facilidades de las que disponemos a la hora de gestionarnos y, sobre todo, de llevar un control de nuestros gastos o los de una pequeña empresa para no llevarnos sorpresas indeseadas y, sobre todo, poder ahorrar.