El seguro de vida de tu hipoteca

El seguro de vida hipotecario suele ser uno de los temas más controvertidos para los clientes que solicitan una hipoteca

Cuando se trata de este tema, surgen muchas dudas; ¿es obligatorio? ¿tengo que contratarlo con el banco que me da la hipoteca? ¿Quién debe ser el beneficiario? ¿hago un pago único? ¿para qué me sirve?...

Por ello, en este artículo vamos a explicarte todo lo referente a los seguros de vida hipotecarios y así, ayudarte a resolver todas esas preguntas para las que no encuentras una respuesta que te convenza.

¿Qué es el seguro de vida hipotecario?

El seguro de vida de una hipoteca es el que cubre el importe pendiente de amortizar en el caso de muerte o incapacidad del titular.

Es decir, si una persona tiene una hipoteca y, a su vez, tiene un seguro de vida vinculado a ella, en el caso de que falleciera o fuera declarado incapacitado, la cantidad de dinero que quedara por pagar quedaría cubierta por el seguro de vida.

¿El seguro de vida vinculado a la hipoteca, es obligatorio?

Es más que probable que hayas escuchado que sí, que el seguro de vida vinculado a una hipoteca es obligatorio contratarlo en el momento en el que se formalice la hipoteca. Pues no, esa afirmación NO es correcta. El seguro de vida de una hipoteca no es obligatorio puesto que, en España, no existe ninguna ley que de obligatoriedad a ello. 

Pero, hay que tener en cuenta que también existe un principio llamado “principio de libertad de contratación”, por lo que, si decides no contratar un seguro de vida hipotecario, la entidad financiera también está en su derecho de acogerse a este principio y, finalmente, negarse a prestarte el dinero que necesitas. Ahora bien, no pueden obligarte a contratarlo con ellos, así que puedes contratar tu seguro de vida vinculado a tu hipoteca donde más te interese y, entonces, no podrán negarse a concederte la hipoteca alegando esa razón.

Por qué es importante tenerlo? 

El seguro de vida vinculado a la hipoteca es completamente necesario y beneficioso para el cliente y sus posibles herederos.

Como todos sabemos, las hipotecas son por cantidades de dinero bastante elevadas, que se deben pagar mensualmente y que, si no se pagan las cuotas y la demora se alarga en el tiempo, pueden llegar incluso a desahuciarnos de nuestro propio hogar. Teniendo el seguro de vida de la hipoteca, si uno de los titulares de la hipoteca fallece, el seguro que tiene vinculado se hace cargo de la parte íntegra que le correspondería pagar al fallecido, así que sus herederos no deberán hacer frente a los pagos. O, por ejemplo, si el titular fuera declarado como incapacitado, el seguro también se haría cargo del resto de hipoteca que tuviera pendiente, facilitando, tanto en un caso como en otro, el duro golpe recibido para todos los implicados. Por ese motivo es tan importante tener contratado un seguro de vida hipotecariopor nuestra propia tranquilidad y la de nuestros herederos.

¿Pago único o fraccionado? 

Cuando se contrata un seguro de vida hipotecario, el titular puede escoger si hacer un pago único de la prima o bien prefiere pagarlo de forma fraccionada; mensualmente, trimestralmente, semestralmente o anualmente.

Puedes hacer lo que te interese más, por supuesto, pero nuestra recomendación es que hagas los pagos de forma fraccionada, y ahora te explicamos porqué. Cuando contratas un seguro de vida vinculado a tu hipoteca, el cálculo de la cantidad total a pagar en un pago de prima único, se hace por el importe pendiente y la cantidad de años por la que se te ha concedido la hipoteca, La cantidad resultante puede ser de 12.000, 20.000 euros...  Aceptar esto supone que, aunque estás confirme con el precio y las condiciones de ese seguro de vida hasta que termines de pagar tu hipoteca. Si, por el contrario, decides hacer los pagos fraccionadamente, sólo debes aceptar las condiciones que te ofrezcan de forma anual. Por lo que, a final de cada año, las condiciones se pueden modificar o incluso puedes cambiar de compañía o contratar otro seguro de vida hipotecario que se adapte más a tus necesidades, te resulte más económico, te ofrezca más prestaciones…