Fondos de inversión

Cuando conseguimos reunir algo de dinero nos planteamos cómo gestionarlo. Seguramente nos surjan dudas ¿Cuál es la mejor manera de ahorrar? ¿Qué beneficios obtengo? ¿Cómo puedo rescatarlo si lo necesito?

Por ello, es fundamental saber cómo invertir nuestro dinero para así poder sacarle el máximo rendimiento y que nos genere más beneficios.

Existen muchos tipos de inversión: bolsa, plazos fijos, fondos de inversión… y, dentro de cada uno de ellos, diferentes tipos, riesgos, plazos e intereses.

En esta ocasión, vamos a explicar qué son los fondos de inversión, para que sepas qué hacer con tu dinero y cuáles son tus mejores opciones para invertir.

¿Qué son los fondos de inversión?

Los fondos de inversión están englobados dentro de una misma cartera de inversión. Es decir, un mismo fondo de inversión está formado por un grupo diverso y variado de activos. Por lo tanto, cuando un cliente, denominado partícipe, decide invertir en un fondo de inversión, lo que está haciendo es repartir su dinero en diferentes activos, diversificando así los riesgos y con la intención de poder conseguir aumentar los beneficios. Esta cartera está gestionada y administrada por profesionales, quienes siguen de cerca los movimientos que van teniendo los diferentes activos.

¿Cómo funciona un fondo de inversión?

El patrimonio de los fondos de inversión se divide en participaciones. Todas ellas tienen las mismas características y se ofrecen, de igual manera, a los partícipes. Son los clientes, entonces, los que deciden cuántas participaciones adquirir. Por lo tanto, una vez la inversión venza, los posibles aumentos o disminuciones del patrimonio total de fondo se repartirá, proporcionalmente, entre todas las participaciones adquiridas. Para que quede más claro, pongamos un ejemplo.

Como inversores, decidimos adquirir 10 participaciones de un fondo de inversión, por lo que abonamos 10.000 euros. Nuestro fondo, está por 4 activos diferentes, y el plazo de la inversión es de 12 meses. A lo largo de todo el periodo, los activos han ido fluctuando, individualmente y en conjunto, hasta que, llegada la fecha de vencimiento, nuestro fondo ha obtenido un rendimiento del 10%. Por lo tanto, ese 10% total que se ha conseguido como beneficio del total del patrimonio del fondo, se repartirá, en partes iguales, entre todas las participaciones que se hayan adquirido. Por lo que, a nosotros, nos correspondería cobrar por 10 de ellas.

Es importante recordar que, al tratarse de una inversión, es posible que se consigan beneficios, pero también lo es que se tengan perdidas. En ese caso, o bien no se cobrarán rendimientos, o bien no se recuperará el importe total invertido.

¿Cuál es su riesgo?

El riesgo de nuestro fondo de inversión vendrá definido por los activos financieros que lo componen. Por lo tanto, el primer paso que debemos dar es identificar cuál es nuestro perfil de riesgo; conservador, medio o agresivo y, en función de esto, decidir qué tipo de fondo de inversión nos interesa más.

La cartera de inversión, por tanto, es la que marca el riesgo del fondo de inversión.

Fiscalidad de los Fondos de Inversión

En España, los productos de inversión tienen, para casi cada tipo, una fiscalidad diferente. En el caso de los fondos, están exentos de tributar hasta la fecha de vencimiento, momento en el que dejará de estarlo. Para las personas físicas, los beneficios obtenidos con el reembolso de un fondo de inversión se consideran ganancias patrimoniales, por lo que se sumarán a la base imponible del ahorro en la declaración de la renta.